Por: Guillermo Hernández Acosta

Técpan de Galeana Gro. A 20 de Marzo del 2009.- Una verdadera odisea con grandes toques de paciencia para tener la autorización y entrar al evento donde el Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, y el Gobernador del Estado, Zeferino Torreblanca Galindo, inauguraron el libramiento Técpan, ya que desde el restaurant Marbel se instaló el primer filtro de seguridad por efectivos de las fuerzas federales, que hacían rodear un pequeño tramo de la carretera.

Metros después, casi al ingreso de la carpeta asfáltica del libramiento, se instalo otro filtro este con la presencia de elementos de seguridad del Gobierno del Estado y del Estado Mayor Presidencial, quienes fueron los asignados para repartir unos pequeños distintivos con la leyenda de “Invitado Especial”, dándose de inmediato cita la clase política del municipio, mientras que a todos los compañeros de la prensa nos hacían esperar con la promesa de que llegaría la responsable de comunicación social de los pinos para repartir las acreditaciones, solo quedaba ver pasar a políticos jóvenes, no tan jóvenes y los políticos que ya se quedaron con las ilusiones de ser tomados en cuenta. La intención era estar ahí y sentir la vanidad del poder frente al Presidente de la República, panista, en un estado perredista y un municipio priista.

Finalmente llegaron las acreditaciones para la prensa y junto a los invitados especiales nos dirigimos al tercer filtro a mitad de la curva, ahí cual delincuentes nos despojaron de artículos personales de metal, mientras la mirada de un perro rodwailler, entrenado para detectar explosivos y droga, escudriñaba entre los que por ahí circulabmos, con mirada amenazante, ya para ese entonces su mirada la confundíamos con la de su entrenador que junto a otro elemento revisaban con esmero la camioneta del alcalde tecpaneco que solo se limitó a bajarse de la unidad y cooperar con el Estado Mayor Presidencial, ante la mirada penetrante de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Después de salvar el tercer filtro, menos presionados quienes ahí ingresamos, solo restaba acatar las disposiciones de seguridad dispuesta por los pinos. Los políticos de los distintos partidos se acomodaron en las primeras filas, Diputados, Secretarios de despacho, lideres locales y como siempre, atrás los que no salen en la foto, agregó una ves más entre los desplazados a los que cubrimos la prensa, quienes fuimos colocados en una tarima.

Ya para ese entonces se percibía un ambiente de emoción por conocer al mandatario del país, tan cuestionado por su triunfo en la pasada elección del 2006, de pronto se escucharon los motores de 2 potentes helicópteros que de inmediato captaron la atención de los presentes por conocer al jefe del país, pero de la emoción se paso la decepción ya que de los aparatos solo bajaron periodistas de medios nacionales y entre el murmullo de los compañeros solo se decía que eran las vacas sagradas del periodismo o los fresas de los medios nacionales, entre ellos, el asignado por Televisa para cubrir las giras de Felipe calderón, el chiapaneco Juan Sebastián Solís, eso no importó para que nadie se sintiera menos, al final todos nos mezclamos. La nota es la nota, decía un aguerrido corresponsal guerrerense.

Finalmente con un retraso de solo 5 minutos el Presidente de la República aterrizó en Técpan, de ahí bajo con su esposa, Margarita Zavala, el Gobernador de Guerrero, Zeferino Torreblanca Galindo, y funcionarios del gabinete, de inmediato una pequeña comisión que encabezo Nadín Torralba Mejia se trasladó a su encuentro para darles la bienvenida a nombre de los Tecpanecos, después de los saludos formales la comitiva ahora encabezada por Calderón llegaron a la carpa que lucia llena, la pareja presidencial fue recibida con aplausos, besos y abrazos por parte de los asistentes, entre ellos algunos tímidos panistas que aprovecharon la ocasión para saludar con orgullo a su Presidente de la República, quien dejó en el ambiente un sentimiento de sencillez y con ganas de trabajar en beneficio del estado.